De: Laura · Para: Irina · Asunto: ¡Ya estoy en Málaga!
¡Hola, Irina!
¿Qué tal estás? Perdona por no escribirte antes, pero estas semanas han sido muy intensas. Como sabes, el mes pasado empecé a trabajar en un hotel en Málaga. Trabajo en la recepción, de lunes a viernes, y tengo turno de mañana: entro a las siete y salgo a las tres. Es un poco duro levantarme tan temprano, pero así tengo las tardes libres. Mis compañeros son muy agradables y el trabajo me gusta mucho, porque hablo con clientes de todo el mundo y practico mis idiomas.
Al principio viví dos semanas en casa de mi prima Marta, pero ahora ya tengo piso. Lo comparto con dos chicas: Lucía, que es enfermera, y Hannah, una alemana que estudia en la universidad. El piso no es muy grande, pero tiene una terraza preciosa y está a diez minutos de la playa. ¡Por las tardes voy a correr por el paseo marítimo y, después, me tomo un zumo en un chiringuito!
Lo único malo es que todavía no conozco a mucha gente. Por eso me he apuntado a un curso de baile los martes y los jueves. El profesor es muy simpático y ya he hecho dos amigas.
Oye, ¿por qué no vienes a verme en el puente de diciembre? Tengo cuatro días libres, del 6 al 9. Puedes dormir en el sofá cama del salón, que es muy cómodo. Podemos ir en tren a Ronda, un pueblo precioso, y comer pescaíto frito en la playa.
Escríbeme pronto y dime algo. ¡Te echo mucho de menos!
Un abrazo muy fuerte,
Laura
