El Faro Digital · Sociedad
Montesierra, el pueblo que volvió a la vida gracias al teletrabajo
Por Iker Ugarte · Montesierra (Teruel)
Hace cinco años, en Montesierra vivían 42 personas y la escuela llevaba más de diez años cerrada. Hoy el pueblo tiene 90 habitantes, once niños y una pequeña oficina compartida donde trabajan programadores, traductores y diseñadores de media España.
- La llegada de la fibra
Todo empezó en 2021, cuando llegó la fibra óptica a este pequeño pueblo de la sierra de Teruel. La alcaldesa, Amparo Gil, decidió entonces convertir la antigua escuela en un espacio de trabajo compartido y anunciar en internet que el pueblo buscaba nuevos vecinos. «Pensábamos que vendrían tres o cuatro familias», reconoció la alcaldesa en una conversación con este periódico. «Pero en un mes recibimos más de doscientas solicitudes.»
- Nuevos vecinos
Uno de los primeros en llegar fue Marc Ferrer, un programador de Barcelona de 38 años. Nos contó que en la ciudad pagaba 1.400 euros al mes por un piso pequeño y que ahora vive en una casa con jardín por la mitad de ese precio. Su pareja, que es ilustradora, también trabaja desde el pueblo. «Al principio mis amigos decían que estábamos locos», explicó Marc. «Ahora nos preguntan si hay casas libres.»
- La escuela vuelve a abrir
Con las nuevas familias llegaron también los niños, y el curso pasado la escuela volvió a abrir sus puertas. Fermín, un vecino de 81 años que ha vivido siempre en Montesierra, nos aseguró que nunca había pensado que vería otra vez niños jugando en la plaza. «Antes aquí solo se oía el viento», dijo emocionado. «Ahora, por las tardes, hay gritos, bicicletas y balones. Es la mejor música del mundo.»
- No todo es fácil
Pero la vida en el pueblo también tiene sus problemas. El médico solo pasa consulta dos días a la semana y, para hacer la compra grande, los vecinos tienen que ir en coche a una ciudad que está a cuarenta minutos. Le preguntamos a la alcaldesa por estos problemas y respondió que el Ayuntamiento ya está trabajando en ellos. Además, anunció que antes del verano abriría una pequeña tienda en la plaza.
- Un ejemplo para la España vaciada
Montesierra no es el único caso. En los últimos años, otros pueblos de la España vaciada han empezado a ofrecer casas, ayudas y una buena conexión a internet para atraer a personas que pueden trabajar a distancia. Según los expertos, el teletrabajo en los pueblos no va a solucionar por sí solo el problema de la despoblación, pero puede ser una parte importante de la solución.
- El futuro
Antes de despedirnos, preguntamos a la alcaldesa qué espera de los próximos años. Se quedó pensando un momento y después respondió con una sonrisa: «Que Montesierra no sea un experimento ni una moda. Que sea un lugar donde la gente pueda quedarse a vivir».
