B2Unidad 6: Economía y emprendimiento

Historia de una emprendedora: de un huerto a cien tiendas (lectura B2)

Historia de una emprendedora contada por ella misma: Nerea Gil dejó su trabajo para hacer mermeladas con la fruta del huerto de su abuela. Una lectura B2 de economía sobre emprender en el medio rural, los consejos que recibió de su familia, del banco y de su gestora, sus errores y sus consejos para emprendedores. Con preguntas de inferencia, vocabulario y los verbos de influencia del texto.

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  • Me aconsejó que…
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Historia de una emprendedora: de un huerto a cien tiendas

Nerea Gil, fundadora de una pequeña empresa de mermeladas, cuenta en El Faro Digital cómo empezó, qué le aconsejaron su familia, el banco y su gestora, y qué errores cometió. Lee el artículo. Si quieres, pulsa el altavoz para escucharlo.

El Faro Digital · Economía

Lo que me aconsejaron (y lo que no hice): diario de una emprendedora

Por Nerea Gil, fundadora de La Huerta de Pura

Hace cinco años, Nerea Gil dejó su trabajo de administrativa en Zaragoza para hacer mermeladas con la fruta del huerto de su abuela. Hoy vende en más de cien tiendas. Aquí cuenta los consejos que recibió, los que siguió y los que, por suerte o por desgracia, no siguió.

  1. Un huerto y una receta

    Cuando era pequeña, cada verano mi abuela Pura me pedía que la ayudara a pelar melocotones en la cocina del pueblo. Hacíamos mermelada para toda la familia y, aun así, la mitad de la fruta se perdía en el huerto. Muchos años después, sentada en una oficina, pensé que esa fruta y esa receta podían ser un negocio.

  2. El primer consejo: no lo hagas

    Cuando lo conté en casa, nadie aplaudió. Mi madre me rogó que no dejara un trabajo fijo «por cuatro melocotones», y mi padre, más diplomático, me sugirió que esperara un par de años. Los entiendo: en mi familia nadie había tenido nunca una empresa. No les hice caso, pero tampoco fui una loca: puse en el negocio mis ahorros de seis años.

  3. El plan de empresa

    En el banco me llevé el primer susto. El director me exigió que presentara un plan de empresa y que alguien me avalara el préstamo. Una asesora de la cámara de comercio me ayudó a escribirlo y me recomendó que empezara poco a poco: una cocina pequeña, pocos productos y nada de grandes inversiones. Al final conseguí veinte mil euros y una ayuda para emprendedoras del medio rural.

  4. Los papeles

    Nadie te cuenta que montar un negocio es, sobre todo, rellenar papeles. Tuve que darme de alta como autónoma, pedir un registro sanitario y aprender qué era el IVA de verdad. La gestora del pueblo de al lado me aconsejó que guardara todas las facturas desde el primer día, aunque fueran de un euro. Fue el mejor consejo de todos.

  5. Los primeros clientes

    El primer año vendí en mercados y ferias, de pueblo en pueblo. Un sábado, la dueña de una tienda gourmet de Zaragoza probó la mermelada de melocotón y me pidió que le llevara veinte frascos para probar. El lunes me llamó: se habían vendido todos. Fue la primera vez que pensé que aquello podía funcionar.

  6. Un error caro

    El segundo año llegó la gran oportunidad, o eso creía yo. Un distribuidor quería vender mis mermeladas en supermercados de toda España, pero nos exigió que bajáramos los precios casi a la mitad. Acepté. Vendimos muchísimo y, sin embargo, ese año tuvimos pérdidas: con esos precios no ganábamos nada. Aprendí que el precio también cuenta una historia.

  7. La competencia

    No puedo competir con las grandes marcas en precio, así que compito en otra cosa. Mis frascos llevan la fruta del pueblo, la receta de mi abuela y una etiqueta que cuenta de dónde viene cada producto. Muchos clientes me escriben para decirme que las mermeladas les recuerdan a su infancia. Eso no lo tiene ninguna fábrica.

  8. Cinco años después

    Hoy La Huerta de Pura tiene seis trabajadoras, todas del pueblo, y vende en más de cien tiendas y en su tienda online. Tuvimos beneficios por primera vez el tercer año, y desde entonces hemos crecido despacio, sin préstamos nuevos. La escuela del pueblo, que estaba a punto de cerrar, tiene ahora tres alumnos más: los hijos de dos de mis trabajadoras.

  9. Si me pidieran un consejo

    Si una amiga me pidiera consejo para montar un negocio, le recomendaría que hablara con otros emprendedores antes de empezar, que no tuviera miedo a equivocarse y que no vendiera nunca por debajo de lo que vale su trabajo. Y, sobre todo, que escuchara a su abuela. Mi madre, por cierto, ya no me pide que vuelva a la oficina: ahora es la que más frascos vende en las ferias.

Historia de una emprendedora: lectura B2 de economía sobre emprender en el medio rural y consejos para emprendedores
La historia de Nerea, en una imagen. Descargar la imagen
Ejercicio 1

¿Verdadero o falso?

Lee las frases y decide si son verdaderas o falsas según el texto. Algunas necesitan pensar un poco.

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Ejercicio 2

Lectura B2 de economía: preguntas sobre el texto

Lee las preguntas y elige la respuesta. En muchas tienes que deducir la información: no está escrita con las mismas palabras.

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Ejercicio 3

Emprender en el medio rural: quién le aconsejó qué

Pulsa una persona del artículo y después lo que le pidió o le aconsejó a Nerea.

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Ejercicio 4

Busca los verbos de influencia

Nerea cuenta lo que le pidieron y le aconsejaron: mi madre me rogó que…, me recomendó que… Encuentra 7 verbos de influencia conjugados (pedir, rogar, sugerir, exigir, recomendar, aconsejar) y púlsalos. ¡Cuidado: pidiera en «si una amiga me pidiera consejo» no cuenta, porque no introduce una petición!

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Ejercicio 5

Palabras en contexto

¿Qué significan estas palabras del texto?

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Ejercicio 6

Consejos para emprendedores: cuenta los tuyos

Cuenta en cuatro pasos un consejo que te dieron: quién te lo dio, qué te pidió o te aconsejó, si le hiciste caso y qué le recomendarías tú a otra persona. Elige y la página escribe el texto.

En España

Así se habla en España

Frases del artículo de Nerea Gil. Pulsa para escucharlas.

Frases útiles

  • En España, muchos pueblos pequeños pierden habitantes: se habla de la España vaciada. Hay ayudas para emprender en el medio rural.
  • Hacer caso a alguien = seguir su consejo: No le hice caso a mi madre.
  • Un trabajo fijo o indefinido es un trabajo estable, sin fecha de fin.
  • La gestora o el gestor se encarga de los papeles y los impuestos de autónomos y pequeñas empresas.
  • Por cuatro… = por muy poco: No dejes tu trabajo por cuatro melocotones.
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¿Lo has aprendido?

Cinco preguntas rápidas sobre esta sección.

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Palabras de la lectura

Palabras y expresiones del texto. Pulsa para escucharlas.

Ideas para la clase

  • Consejeros: cada alumno cuenta qué le aconsejó alguien antes de una decisión importante y la clase decide si fue un buen consejo.
  • Mi abuela emprendedora: en grupos, inventan un negocio basado en una receta o un oficio de sus abuelos y lo presentan.
  • Debate: ¿es mejor un trabajo fijo o arriesgarse con tu propia empresa? Los alumnos argumentan con datos del texto.

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