Opinión · Educación
¿Deberes escolares, sí o no?
Por Javier Molina, profesor de Matemáticas en un instituto de Burgos y padre de dos hijos
Cada septiembre vuelve el mismo debate. En los grupos de WhatsApp de padres, en las salas de profesores y en las cenas familiares, todo el mundo tiene una opinión sobre los deberes. Yo tengo dos: la del profesor y la del padre. Y, la verdad, no siempre están de acuerdo.
- Los argumentos en contra
Según una encuesta de una asociación de familias, los alumnos españoles de Primaria pasan casi una hora al día haciendo deberes, y muchos de Secundaria, más de dos. Si a eso le sumamos el inglés, el deporte o la música, el resultado es una agenda de ejecutivo. Muchos padres dicen que sus hijos no tienen tiempo para jugar, para aburrirse o simplemente para estar con la familia. Además, se suele poner el ejemplo de Finlandia, donde los niños tienen pocos deberes y los resultados escolares son muy buenos.
- Los argumentos a favor
Por otro lado, muchos profesores defienden los deberes. Para ellos, es importante que los alumnos practiquen en casa lo que aprenden en clase, sobre todo en asignaturas como Matemáticas o idiomas. Una hora de clase no es suficiente para dominar las fracciones o los verbos irregulares. También piensan que los deberes enseñan a organizarse y a ser responsables, algo fundamental para el futuro.
- Lo que veo como profesor
En mi instituto veo cada día las dos caras del problema. Hay alumnos que hacen los ejercicios en diez minutos y otros que pasan una hora con el mismo problema porque nadie en casa puede ayudarles. Por eso no creo que los deberes sean justos para todos: un alumno con padres que tienen tiempo y estudios tiene ventaja sobre los demás.
- Lo que veo como padre
Mi hija Clara, de nueve años, llega a casa a las cinco y muchas tardes termina los deberes a las ocho. Llora, se enfada y, al final, no aprende nada. Mi hijo Mario, en cambio, tiene catorce años y necesita algo de presión: sin deberes, no abre un libro en toda la semana. ¿Quién tiene razón? Creo que la edad es muy importante: no es lo mismo tener nueve años que catorce.
- Mi propuesta
En mi opinión, el debate no es «deberes sí o deberes no», sino qué tipo de deberes y cuántos. Es necesario que los profesores nos coordinemos para no poner cinco tareas el mismo día. Es mejor que los deberes sean cortos y variados, y que los alumnos puedan hacerlos solos. Y es fundamental que las familias y los profesores hablemos más: muchas veces no sabemos lo que pasa al otro lado.
- Para terminar
No creo que la solución sea eliminar los deberes, pero tampoco me parece que más horas de trabajo signifiquen mejores notas. Leer un libro, cocinar en familia o jugar en el parque también es aprender. ¿Y tú qué opinas? ¿Estás de acuerdo conmigo?
