B2Unidad 11: Humor y lenguaje coloquial
Expresiones coloquiales de España: frases hechas para hablar como en la calle
Expresiones coloquiales de España para hablar como en la calle: frases hechas en español como meter la pata, tomar el pelo, estar hecho polvo o pasarlo bomba, palabras del lenguaje de los jóvenes (molar, mogollón, una pasada) y consejos sobre el registro formal e informal. Nivel B2, con dibujos, tres audios de España y ejercicios.
- 12 palabras
- Meter la pata…
- El registro
Expresiones coloquiales de España: doce frases con dibujos
Meter la pata, tomar el pelo, estar hecho polvo, pasarlo bomba: doce expresiones coloquiales de España, frases hechas en español que oirás cada día en la calle, con su significado y el registro formal e informal en el que se usan. Debajo de cada dibujo tienes una pista. Pulsa un dibujo para oír una frase.
Frases hechas en español: cuenta tu anécdota en cuatro pasos
Cuenta una anécdota divertida: qué pasó, por qué, qué consecuencia tuvo y cómo terminó. Fíjate en pues…, o sea…, vamos, que… Después pulsa para escuchar tu texto.
Mi anécdota
¿Y tú? ¿Alguna vez has metido la pata?
El registro formal e informal y el lenguaje de los jóvenes
Expresiones para describir estados, para valorar y para contar lo que haces. Pulsa para escucharlas.
Estas expresiones son del registro informal: perfectas con amigos y familia, pero poco adecuadas en una entrevista de trabajo o en un correo formal. En la conversación van con marcadores como pues, o sea o vamos. Lo verás en la gramática.
Escucha: ¿de qué palabra hablan?
Escucha y pulsa el dibujo correcto.
Pulsa el altavoz para empezar
1 de 10Elige la palabra
Completa cada frase con la palabra correcta.
Escucha y adivina la expresión
Pulsa ▶, escucha la descripción y elige de qué palabra o expresión habla.
Palabra y definición
Pulsa una palabra y después su definición.
Tres audios: Óscar, el hijo de Carmen y una clase muy divertida
Dani cuenta cómo habla su socio Óscar, Carmen intenta entender el lenguaje de su hijo y Lucía enseña frases hechas a sus alumnos. Escucha cada audio y, debajo, comprueba si lo has entendido.
Óscar, el socio de Dani, habla casi siempre con frases hechas. Dani ya ha aprendido a traducirlo.
Mi socio Óscar no puede decir una frase sin una expresión coloquial. Si hay mucho trabajo, dice que tenemos que ponernos las pilas. Si algo es fácil, dice que es pan comido. Y si es caro, que nos ha costado un ojo de la cara.
El lunes llegó a la oficina con una cara horrible. «Estoy hecho polvo, tío: el niño no me ha dejado pegar ojo». Le hice un café y le dije que se fuera a casa, pero él, como siempre, se quedó hasta las ocho.
Lo mejor fue la semana pasada, en una reunión con unos clientes alemanes. Óscar les dijo que nuestra aplicación era pan comido, y el traductor del móvil lo tradujo literalmente: «comida de pan». Los alemanes se miraron como si estuviéramos locos.
Al final nos reímos todos. Desde entonces, cuando Óscar habla con clientes extranjeros, yo voy a su lado como traductor de frases hechas. Él dice que soy su diccionario andante.
Carmen intenta entender cómo habla su hijo con sus amigos.
Mi hijo tiene veintitrés años y a veces habla como si fuera de otro planeta. Dice que algo «mola mogollón», que una película es «una pasada» o que su jefe es «un rollo». Yo lo escucho y no me entero de la mitad.
El otro día me dijo que me iba a tomar el pelo un poquito, y empezó a hablarme solo con palabras de jóvenes. Cuando terminó, me quedé de piedra: no había entendido ni una frase. Él se reía tanto que casi se cae de la silla.
Así que decidí devolvérsela. Le pedí a mi madre que me enseñara expresiones de su pueblo, de las de antes, y en la comida del domingo solo hablé así. Mi hijo me miraba como si yo estuviera como una cabra.
Al final hicimos un trato: él me echa una mano con las palabras de su generación y yo le enseño las de la abuela. Lo pasamos bomba, y he descubierto que el humor es la mejor forma de aprender un idioma, aunque sea el de tu propio hijo.
Lucía enseña a sus alumnos expresiones coloquiales, y a veces la clase se convierte en un espectáculo.
Los viernes, en mi clase de B2, dedicamos media hora a las frases hechas. A mis alumnos les encanta, porque es el español que oyen en la calle y que no aparece en los libros. Eso sí, a veces meten la pata de una forma muy divertida.
La semana pasada, un alumno quiso decir que estaba muy cansado y dijo que estaba «hecho polvos», con una ese al final. Toda la clase se echó a reír, y él se puso rojo como un tomate. Le expliqué que una sola letra puede cambiarlo todo.
Para aprenderlas, cada alumno elige una expresión y la representa con gestos, sin hablar, y los demás tienen que adivinarla. Ver a un estudiante noruego haciendo de cabra para explicar «estar como una cabra» no tiene precio.
También les explico cuándo pueden usarlas. Con los amigos, todas; en una entrevista de trabajo, casi ninguna. Si alguien le dice a su jefe que la reunión ha sido un rollo, puede que el lunes no tenga trabajo.
Frases útiles
Así se habla en España
- Tío y tía se usan entre amigos jóvenes para hablar con alguien: ¿Qué pasa, tío? No es tu familiar.
- Molar = gustar mucho (muy coloquial): me mola tu chaqueta. Se construye como gustar.
- Mogollón = muchísimo: había mogollón de gente, me gusta mogollón.
- Muchas frases hechas no se pueden traducir palabra por palabra: pan comido no tiene nada que ver con el pan.
- Con el jefe, en clase o en un correo formal, mejor muy fácil que «pan comido» y me equivoqué que «metí la pata».
Gramática de esta unidad: los marcadores conversacionales (pues, bueno, o sea, vamos, es que, hombre, oye, venga) y los diminutivos y aumentativos (un momentito, un cochazo, un portazo). Lo verás paso a paso en la sección Gramática.
¿Qué respondes?
Frases de los audios y situaciones reales. Escucha y elige la respuesta más natural.
¿Lo has aprendido?
Cinco preguntas rápidas sobre esta sección.
Expresiones coloquiales: palabras de la unidad 11
Humor y lenguaje coloquial: todas las expresiones de la unidad 11. Pulsa para escucharlas.
Ideas para la clase
- Mímica: cada alumno representa una frase hecha con gestos y la clase la adivina.
- ¿Formal o informal?: el profesor dice una frase coloquial y los alumnos la «traducen» a un registro formal.
- El diccionario de la clase: cada semana, un alumno trae una expresión nueva que ha oído en una serie o en la calle y explica cuándo se usa.
Siguiente sección
2. Gramática: marcadores, diminutivos y aumentativos